jueves, 30 de junio de 2016

¿A TU HIJO O HIJA LE CUESTA HACER AMIGOS?


 Últimamente, he recibido diferentes emails de padres que estaban preocupados por el mismo tema. La cuestión de hoy es, qué debemos hacer cuando a tu hijo o hija, le cuesta relacionarse con otros chicos o chicas de su edad y en consecuencia, hacer amigos. Es normal alarmarse cuando ves que tu hijo pasa mucho tiempo solo y no se relaciona, pero lo cierto es, que es un problema muy común.

 Cuando un chico tiene dificultades para relacionarse con otros chicos de la misma edad, el origen de este comportamiento puede ser debido a muchísimos factores. 

 En ocasiones, se puede deber a problemas de aprendizaje o con el lenguaje, en otros casos puede ser que no se sienta aceptado, puede que sea excluido socialmente por el maestro o sus compañeros o simplemente que no se sienta ubicado en su entorno.

 A edades tempranas, las amistades son más inestables, a diferencia de cuando se alcanza la edad adulta. La socialización de los niños es muy importante por su influencia en su desarrollo posterior. No es necesario que un niño esté siempre rodeado de niños, en ocasiones, debe ser capaz de jugar solo, pero si nunca quiere jugar con otros niños, es cuando tenemos un problema.

 Los problemas para relacionarse en los niños, pueden afectarles padeciendo una baja autoestima y una escasa confianza en sí mismos. La cuestión que nos planteamos es, cómo reaccionamos en estos casos y cómo podemos ayudarle. Lo importante, a la hora de intentar ayudarle a que se relacione con otros niños, es hacerlo poco a poco y que no se sienta forzado, haciendo que vea que hacer amistades es algo sencillo y agradable.

 Cuando un niño tiene unos padres que le aportan cariño, dándole confianza y seguridad, se establecen unas bases firmes para que se desarrolle su capacidad para establecer sus primeros contactos sociales.

 El primer paso debe ser, hablar con el profesor de su hijo, para que este intente incluirlo y hacerle partícipe de actividades dinámicas y juegos en grupo, intentado que interactue con los compañeros más afines a él, es decir chicos que tengan más cosas en común con él y que además tengan facilidad para hacer amigos.

 Otra opción, para combatir el aislamiento de tu hijo y la dificultad para hacer amigos, es organizar eventos donde se relacione con otros chicos, como por ejemplo fiestas de cumpleaños o fiestas de pijamas. Al estar en su territorio se sentirá más confiado para relacionarse, intenta que parezca todo muy espontáneo. Lo mejor es que sean pocos amigos para que sea más fácil que interactuen entre ellos y debes elegir a los más afines a él. Por ejemplo, llevar golosinas a clase el día de su cumpleaños e invitar a una fiesta en casa a algunos chicos, hará que aumente su popularidad y su atuoestima.

 Se debería estudiar también la situación familiar, es decir, ver si es hijo único, si tiene hermanos y la diferencia de edad. Intentando que haya más interacción entre ellos.

 Se le debe elogiar cuando tenga conductas adecuadas y sobre todo a aquellas amistades que sean apropiadas, para hacerle sentir más seguro. Premiarle y elogiarle cuando tenga la conducta apropiada y se socialice, ayuda mucho a que la conducta se vuelva a repetir. Pero nunca lo obligues, intenta que siempre parezca una situación espontanea y casual. Si fomentas su autoestima, se sentirá más seguro a la hora de relacionarse.

 Es importante que no lo fuerces, sino que lo dejes a su ritmo, pero siempre vigilando que esto no se convierta en un problema.

 Como siempre, si queremos que nuestro hijo tenga buenas actitudes, hay que dar ejemplo, ya que repetirán las conductas que vean en nosotros mismos. Seamos amables y sociales diariamente con las personas de nuestro entorno, si pretendemos que nuestros hijos sean seres sociales y amistosos.

 Intenta ayudar a tu hijo a acercarse a otros niños que estén jugando, explicándole que simplemente debe llegar y preguntar, ¿Puedo jugar? o aprender a compartir los juguetes para socializarse. Intenta averiguar porque se aísla, puede ser que en algún momento se haya sentido rechazado y tenga miedo de volver a sentirse así. Tu hijo está descubriendo emociones y debe aprender que es totalmente normal que un día se sienta rechazado porque no le hayan dejado jugar y le hayan excluido, pero que eso no va a ocurrir siempre.

 Seguro que tu hijo, alguna vez a salido del colegio con el ceño fruncido porque otros chicos no han querido jugar con él. A partir de los 6 años, los niños empiezan a seleccionar a sus amistades y a partir de este momento, comenzará a descubrir nuevas emociones, tanto positivas como negativas. Lo cual no es malo, porque estas emociones ayudan a forjar la personalidad. Esto es totalmente normal, pero hay que estar pendientes de que no se aislen por este motivo.

 Si esto se convierte en un problema, puedes ayudarle acercándote con el a un grupo de niños y entablando una conversación, ya sea en el parque, en la playa o en la piscina. Preguntarles a que están jugando por ejemplo e incorporando a tu hijo en la conversación, para que vea lo fácil que es integrarse en un grupo. Recuerda que siempre para tu hijo, serás un modelo del que aprender. Esto hará que sea el quien se acerque a jugar con otros niños, ya que en ocasiones, los niños están inmersos en el juego y no se dan cuenta de que hay un niño aislado a quien le gustaría jugar también.

 Puedes proponer a tu hijo juegos nuevos y darle ideas, para que se acerque a otros chicos del colegio y les proponga jugar a algo diferente. Ponle además algunas galletas de más para la hora del recreo, así puede ofrecer a los compañeros y tener la oportunidad de empezar una conversación para relacionarse con otros niños y jugar con ellos. Deja claro a tu hijo para que no se sienta rechazado sin motivo, que en ocasiones, otros niños pueden simplemente no tener ganas de jugar.

 Puede ser también que tu hijo aún no sea lo suficientemente maduro para entablar relaciones y que simplemente necesite tiempo. En este caso solo es cuestión de tiempo que tu hijo empiece a hacer amigos.

 No lo clasifiques de tímido y vergonzoso, pensando que ya hará amigos, sino intenta aplicar estos consejos. Si tu hijo no tiene amigos no sientas pena, simplemente actúa. 

 Si con todos estos consejos ves que no consigues nada o percibes algún comportamiento que se sale de lo habitual, no dudes en acudir a un especialista para que haga una evaluación de la situación y te ayude a poner remedio.

 Envía tus consultas a pedagogíadehoy@gmail.com y te responderé lo antes posible. Si deseas contar una situación que has vivido relacionada con este tema y que has resuelto de una ingeniosa manera, porque piensas que puede ayudar a otros padres, no dudes en hacerlo también. 





martes, 14 de junio de 2016

EL AMIGO IMAGINARIO


 El tema de hoy, va dedicado a Pedro y Alba, dos padres y lectores, preocupados por la conducta que su hija ha desarrollado desde hace unos días. Igual que ellos, tu también puedes enviar tu consulta a pedagogiadehoy@gmail.com e intentaré resolver tus inquietudes en el menor tiempo posible. La consulta es la siguiente:


 Estimada Carmen,

 Antes de nada comentarte que nos encanta tu blog. Ha sido muy útil para nosotros el post sobre cuando los hijos no quieren bañarse, pues estábamos encontrando dificultades con este tema. Pero el motivo por el que estamos preocupados ahora y recurrimos a ti, es porque desde hace un mes, hemos notado que nuestra hija de 8 años, tiene un amigo imaginario. Al principio no le dimos importancia porque pensábamos que se le olvidaría pero vemos que sigue con este juego y comienza a preocuparnos que se vuelva una obsesión. ¿Debe esto preocuparnos?

Gracias.

Atentamente te saludan, 

Pedro y Alba.


 Queridos Pedro y Alba, lo primero agradeceros vuestro interés en mi blog y lo siguiente, deciros que mantengáis la calma, no hay porque preocuparse. La mayor parte de los niños, alguna vez han tenido un amigo imaginario.

 Un amigo imaginario es un personaje que un niño o niña inventa, normalmente con una finalidad lúdica, es decir que suele ser simplemente un juego. La aparición del amigo imaginario se da lugar en la infancia y en ocasiones perdura hasta la adolescencia. Mientras sea solamente un juego, no hay motivos para preocuparse. Solamente deberían preocuparse en el caso de que el niño o niña se aferre a su amigo imaginario de tal manera que le impida desarrollar su vida de una manera normal, como realizar sus tareas, relacionarse con niños reales o desarrolle un comportamiento violento. Solo en estos casos, será necesario solicitar ayuda a un especialista.




  En ocasiones los padres se asustan y piensan que su hijo tiene problemas mentales o está viviendo un suceso paranormal. No os alarméis, porque esto es muy normal y no hay que buscar muchas explicaciones. Los amigos imaginarios del mismo modo que llegan, desaparecen cualquier día. Cuando tu hijo desarrolle algunas funciones de la inteligencia y la lógica, diferenciando la vida real de la fantasía, su amigo imaginario se marchará por si solo.

 Dicen algunos expertos, que los niños que están rodeados de adultos habitualmente y crecen con escasa presencia de niños de la misma edad, tienen más tendencia a tener un amigo imaginario, pero no hay un perfil descrito. Otros expertos dicen que los niños sensibles o con mucha imaginación tienden a tenerlo también. Existen diversas explicaciones pero realmente, sea cual sea la explicación, está claro que solamente es un juego.

 ¿Cómo actuar? ¿Le digo que su amigo no existe? ¿Le sigo la corriente? ¿lo ignoro y no le doy importancia? Ni lo rechaces, ni lo ignores. Actúa de una manera natural.

 En ningún caso le hagas sentir que queda en ridículo ni le digas que está mintiendo. Puedes participar en su juego pero sin pasarte, es decir con ciertos límites. No les digas directamente que te está engañando, pero hazle ver que estáis jugando. Así se establece una complicidad entre vosotros y le ayudas a entrar y salir de su fantasía más fácilmente.

 Todos los niños han cogido a un osito o un muñeco y lo han sentado a la mesa a comer o lo han acostado para dormir, jugando como si viviese de verdad, es decir mezclando la realidad y la fantasía. Pues esto es lo mismo, solo que en vez de jugar con un juguete físico, juegan con una persona que han imaginado.

 Solamente debes cuidar algunos aspectos como por ejemplo que siempre prefiera jugar con niños reales antes que seguir jugando con su amigo imaginario y sin que se de cuenta, estar pendiente del tipo de conversaciones que tiene con su amigo imaginario. Para evitar que tenga un problema de aislamiento o de cualquier otro tipo. Si lo tuviese, el problema no sería generado por tener un amigo imaginario, pero si podemos valernos de este para detectar que tenga otro tipo de problema. Si percibes algo que consideras extraño, no te alarmes ni lo preocupes a él, dirígete a un especialista y que evalúe la situación.

 Si has vivido un caso parecido y tienes dudas sobre este tema, quieres compartir una situación contando como la resolviste o simplemente tienes una anécdota graciosa con tus hijos sobre este tema, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y compartirlo con nosotros.



martes, 31 de mayo de 2016

EXPLICAR A UN HIJO DE DONDE VIENEN LOS BEBES


 Una cuestión que surge a menudo entre los padres y que normalmente los coge desprevenidos, es cómo responder cuando los hijos preguntan por primera vez de donde vienen los bebes. Lo importante es reaccionar con normalidad y no decir lo primero que se le pasa a uno por la cabeza, porque puede ser una barbaridad lo que salga de tu boca, creando un trauma a tu hijo o siendo objeto de burla de sus amigos en el colegio. Esto ocurre cuando uno no explica las cosas como son y dice lo primero que se le ocurre, pensando que ya se lo explicará cuando sea mayor y creyendo que esa respuesta no quedará en la mente de tu hijo eternamente. Antes era más difícil responder a esta pregunta, pero hoy por hoy, es todo más natural. 

 Voy a contar una anécdota muy graciosa sobre cuando mi padre pregunto a mi abuela  de donde vienen los bebes. La respuesta de mi abuela fue "estrujan a tres viejos y hacen un niño nuevo" y mi padre vivió aterrorizado su infancia pensando que de viejo no quería que le estrujasen. 

 Creo que la historia de la cigüeña, también muy popular, ha sido bastante utilizada por algunos padres hasta no hace mucho y es un tremendo error.

 Tengo otra anécdota simpática de otro niño a quien su madre intento explicar la clásica historia que nos han contado a todos los de la siguiente generación, que empieza así... "Papa pone una semillita en mamá..." , a lo que su hijo respondió "¿y cómo la mete dentro?" pregunta para la que ya no estaba preparada y simplemente respondió, "Pues eso ya te lo explicaré cuando seas un poco más mayor".

 Cuando los hijos empiezan a cuestionarse todo lo que hay alrededor, hacen preguntas que pueden hacer a los padres sentir incómodos por no saber como responder, dejando ver ante sus hijos que esto les pone nerviosos. Lo importante es no transmitir esta sensación de nerviosismo y reaccionar con naturalidad. Depende un poco de cada uno y de su mentalidad, la explicación de cómo vienen los bebes al mundo pero lo importante es ceñirnos a la realidad en la medida de lo posible.

 Si reaccionas con naturalidad, todo lo sexual no será un tema tabú y según crezca tu hijo no tendrás problemas para hablar de sexo, lo cual será importante en la etapa de la adolescencia.

 ¿Y cómo afrontar la pregunta? según la edad del niño se empieza por una versión menos específica, como por ejemplo, contando que cuando era un bebe estuvo en la barriga de su mama y de allí vino al mundo. Solo cuando pregunte como llegó hasta la barriga de su mamá tenemos que plantearnos explicarle una versión más extensa sobre la reproducción humana. 






 Normalmente los niños de 3 años suelen conformarse con la versión de que vinieron de la barriguita de su mamá y ya a partir de los 7 suelen empezar a demandar una explicación más profunda. Cuando llegue este momento, deja fuera los nervios, reacciona naturalmente y no le des rodeos. Hay que ser específicos. Para el niño debe quedar claro que es una acción que realizan un hombre y una mujer voluntariamente, normalmente se recurre a la clásica versión de que papa pone la semilla en mamá y realizan un acto a través del cual se produce la gestación del bebe. Otro aspecto importante es que el niño entienda que es un acto que realizan los adultos. Es importante que entienda que este acto es entre dos personas que se quieren y que dos personas cualquiera no pueden realizarlo.

 Según avance la edad del niño se puede ser más específico y comenzar a hablar del sexo, incluso es una buena manera de ir preparando el terreno para cuando llegue la adolescencia. 

 He escuchado historias de niños que comentan que van a tener un hermanito que va a salir por el ombligo de su mamá. Eso es un error, hay que ser claros, el niño va a salir por la vagina. Ayúdate de un libro o busca unas imágenes en internet de dibujos de órganos sexuales como apoyo, para explicarlo mejor. Pero dar versiones erróneas puede servir para confundir a tu hijo o para que otros niños con la versión correcta se rían de él y se enfade contigo.





 Algunos niños también llegan a pensar que por besarse ya se concibe un niño, debe quedar claro que esto no es así. Que es un acto diferente, pero ya esto con la edad, para empezar, con que se quede con que papa pone una semilla y empieza a crecer un bebe dentro de la mama, y que esto se realiza a través de un acto que hacen dos personas que se quieren y desean formar una familia, es suficiente.

 No intentes evitar el tema porque tarde o temprano tendrás que tener esa conversación y solo conseguirás confundir a tu hijo y crear confusiones. Recuerda que lo importante es no tener miedo a responder y hacerlo con naturalidad.

 Si en algún momento, tu hijo no entiende todo este proceso o tiene algún tipo de trauma, no dudes en acudir a un psicólogo infantil o pedagogo para que hable con el o quizás con todos juntos, para tratar este tema y que no se convierta en un problema.

 Si tienes alguna duda sobre este tema o quieres compartir conmigo y mis lectores, una curiosa manera de la que abordaste el tema de la explicación de la procedencia de los bebés con tu hijo, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com , donde siempre estamos a tu disposición.








sábado, 14 de mayo de 2016

JUEGOS VIOLENTOS PARA LOS HIJOS ¿SI O NO?


 Desde hace un tiempo, existe la creencía de que no se deben comprar juguetes bélicos a los hijos o no es positivo permitírles jugar con videojuegos vilolentos, mientras se esté forjando su personalidad. Se cuestiona el efecto que esto puede tener en el comportamiento de los niños y ultimamente, he recibido numerosas consultas sobre este tema.

 
 En mi opinión, no es un factor que determine que un chico vaya a ser violento o no, pues el instinto de la lucha siempre prevalece aunque se intente reprimir. ¿Quién no ha visto nunca a un niño imaginando que un palo es una espada o simulando una pistola con su propia mano? queridos padres y madres, siento comunicarles que aunque eviten comprar juguetes bélicos a sus hijos, evitar la aparición de este instinto, va a ser inútil, pues si no se los compramos, los fabricarán con su propia imaginación.

 En el caso de los videojuegos violentos, hay estudios que demuestran que puede ser una manera de canalizar la agresividad para luego en la vida real ser una persona más pacífica. Para mí los videojuegos violentos tienen riesgos peores que el desarrollo de la violencia, como es generar una adicción tan grande que lleguen a desarrollarse factores negativos como sobrepeso, falta de sociabilidad con iguales, ausencia de interés por el deporte y las actividades al aire libre... entre otras. Por eso es importante establecer unos límites y unos horarios para jugar, evitando un uso abusivo. 

 Si es cierto que se han encontrado en casos de chicos que utilizaron la violencía física en situaciones importantes, casos de obsesión por los videojuegos o juguetes violentos, pero eso no quiere decir que sean los causantes del desarrollo de esta personalidad conflictiva. Si estudiamos el desarrollo de estos chicos desde temprana edad, encontraremos otras explicaciones para dicho comportamiento.

 Es misión de los padres educar a los hijos en el comportamiento violento y no dejar esto en manos de los educadores de la escuela, que también deben realizar su aportanción educativa, pero de otra manera. La transmisión de ciertos valores educativos sobre el respeto hacia los demás es muy importante y se aprenden en casa, no en la escuela.


Resultado de imagen de padre e hijo con videojuego  ¿Cómo pueden ayudar los padres en casa? Jugando con sus hijos. A veces puede ser dificil, las largas jornadas laborales hacen que los padres terminen agotados, más las obligaciones del hogar, etc. En estos casos los padres pecan de entretener a los hijos con videojuegos para que estén entretenidos y les permitan descansar mientras tanto. Eso es un gran error, jugar con ellos puede ser una gran oportunidad no solo para divertirse y compartir tiempo juntos, sino para aprovechar la oportunidad de explicarles que esto es un juego y que la realidad es muy diferente. Puede ser una buena ocasión para hablar de la violencia y de que solamente se debe dar en los juegos, aprovechando la ocasión para trasmitirles los valores que harán que se forje su personalidad.

 ¿Qué valores son estos?

- La toleracia y la igualdad. Haz entender a tu hijo que todos somos iguales, independientemente del color de pelo, piel o del país de procedencia.

- La violencia no soluciona nada. Hazle entender que las cosas se solucionan hablando de ellas.

- No actúes de manera violenta. Hay que predicar con el ejemplo, no seas violento, que no te vea discutir en casa, ni en el coche ni con un vecino, porque los niños aprenden de los padres.

- Respecto a los programas de televisión que consideres violentos. Su prohibición solo despertará su interés. Puedes verlos con el y aprovechar para hablar de las consecuencias negativas que esos actos pueden llegar a tener.

 Si en casa existe un clima afectivo agradable, basado en el diálogo y existiendo el cariño hacia los hijos, no debemos preocuparnos porque utilicen para jugar una espada o videojuegos violentos. Es más, podemos valernos de ellos para dar una educación mejor a los hijos.

 Si deseas enviar una consulta de cualquier tipo, contar una experiencia que has tenido en casa sobre este tema o tienes una aportación interesante para otros padres, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com donde estoy completamente a tu disposición.











sábado, 30 de abril de 2016

¿QUE HAGO CUANDO MI HIJO NO QUIERE COMER?


 El tema de hoy va dirigido a todos aquellos padres que encuentran problemas con sus hijos a la hora de comer, ya que son la gran mayoría de mis lectores. La dificultad a la hora de alimentar a los hijos, es un problema común a lo largo del crecimiento. Últimamente, he recibido varias consultas relacionadas con este tema y por ello dedico este apartado a proporcionar unos útiles consejos. Lo primero que hay que saber, es que no hay porque alarmarse ya que es un problema pasajero. 

 
 El factor más importante que hay que tener en cuenta, es que no todos los niños necesitan la misma cantidad de alimento. Piensa que no debemos  intentar que coma más de la cuenta, hay que respetar la necesidad de cada niño y si tiene suficiente con un plato de comida, no obligarlo a comer demás, por ejemplo una fruta y un yogur. El niño debe acostumbrarse a comer por necesidad y no por obligación. Es decir, no sobrealimentarlo.



 Lo primero es no desesperarse, reaccionar con tranquilidad y no dejarse llevar por los nervios. Hay que comenzar a educarles en sus hábitos alimenticios, como por ejemplo en su manera de comer, de pedir la comida... y esto no se realiza de la noche a la mañana, sino que lleva un proceso. Si no quiere comer, lo que está claro es que cuando tenga hambre comerá, así que no te preocupes. Si come menos que los demás niños tampoco, porque probablemente tenga suficiente con menos alimento.

 Para hacer más fácil este proceso de educación de los hijos en este ámbito, los padres pueden seguir algunas estrategias que colaboren a que este proceso sea mucho más cómodo, aunque siempre hay que tener en cuenta que el carácter de cada niño es diferente.

  Es muy importante que el ambiente a la hora de comer siempre sea tranquilo, que no se perciba como una obligación y que el niño no se sienta castigado si no termina todo el plato de comida, pues estaríamos creando un ambiente poco agradable. Si de puede, en casos muy complicados, optar por utilizar la vía del premio que es mucho más efectiva, pero nunca utilizando regalos u objetos materiales, pero si decirle que hasta que no termine de comer no podrá ir a ver la televisión o no podrá ir a jugar. 

 Debe quedar claro que el momento de la comida es algo serio y evitar complacerles en lo que se les antoje. El horario de la comida debe tener siempre un lugar y una hora determinada, como un hábito serio y formal, estableciendo rutinas. No es aconsejable utilizar juegos o televisión mientras los niños comen por dos motivos. El primero es que el niño entienda que el momento de comer es el momento de comer y que no debe haber distracciones, sino que ahora se está en la mesa y si es en familia mucho mejor, porque asi aprenderá por imitación de los demás. El segundo motivo es, que esto nos permitirá utilizar la televisión o el juego como premio, pero siempre por tener un buen comportamiento y hábitos alimenticios correctos, comiendo lo que necesite realmente, nunca obligandolo a comer más de lo que necesario, ya que esto puede provocar malestares estomacales o problemas de sobrepeso.

 Si algo no le gusta no puedes obligarle a comerlo, no puede tener los mismos gustos que tu sobre la comida, porque es una persona diferente con sus gustos y su autonomía. Si es bueno dejar claro que debe probar todos los tipos de alimentos y que si algo no le gusta no se le obligará a comerlo pero antes de decidir debe probarlo y descubrir si le gusta o no. Obviamente le gustarán menos los alimentos sanos, pero debe entender que hay que comer de todo y llevar una alimentación equilibrada para tener una vida saludable. Por ejemplo si le gusta un deporte, puedes explicarle que los deportistas comen a menudo ciertos alimentos para estar en forma y tener éxito. Si le gusta un personaje de televisión también le puedes decir que es fuerte porque como ciertos alimentos que le atraigan menos. Así fomentarás su interés por alimentos que no le gusten tanto.

 Siempre hay que tener en cuenta que este aprendizaje es un proceso que va por etapas, no se puede pedir más de lo que se puede esperar. Es decir que hay que ir introduciendo hábitos según el niño crece y que es un proceso muy lento. No podemos pretender que un niño de un año coma perfectamente, porque es ahora cuando está empezando a aprender. No podemos exigir nunca más de lo que corresponde a una edad determinada. Hay que empezar por ir introduciendo nuevos sabores e ir viendo cuales son los que más le agradan. No hay que ponerse nervioso intentando que coma en menos de veinte minutos pero tampoco es cuestión de estar más de cuarenta minutos intentando que coma. Para este tema siempre es importante seguir las recomendaciones del pediatra.

 Es importante no dar comidas entre horas de manera excesiva, si a la hora de la merienda o a media mañana, una galleta, un yogur, una fruta... pero si dejamos que se alimenten de golosinas antes de comer, no podemos pretender que luego coman. Un aspecto importante es predicar con el ejemplo, no podemos llevar una mala alimentación y luego pretender que nuestros hijos la lleve la correcta, pues aprenden por imitación. 

 También puede ser una práctica importante hacer disfrutar a los niños de la comida. ¿Y cómo lograr esto? pues haciéndoles participes, en la medida de lo posible, en la elaboración de esta, en poner y quitar la mesa, combinar colores y decorando los platos de maneras divertidas. Esto es un método muy efectivo.





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  Utilicemos métodos de cualquier tipo, más o menos divertidos, pero siempre fomentemos el hábito de comer cómida casera y sana, dando ejemplo nosotros mismos llevando el mismo tipo de alimentación. Si un niño un día no tiene ganas de comer, no lo fuerces y lo conviertas en un suplicio o lo sobre alimentes, ya tendrá ganas de comer a la hora de la merienda o la cena. Lo que si es importante es que si no le apetece comer lo que hay ese día, no se acostumbre a comer un yogur, una natilla o cualquier otra cosa que le guste más porque entonces además de perder la autoridad, creamos un mal hábito y sabrá que aunque no coma, luego se le dará algo que le guste.

 Si tienes alguna consulta que realizar sobre el tema de las comidas o cualquier otra situación que te inquieta en la educación de tus hijos, o simplemente quieres compartir una experiencia que has vivido con el tema de las comidas en casa, solucionandolo de una original manera que pueda ayudar a padres en la misma situación, puedes escribir a pedagogiadehoy@gmail.com , estaré encanta de responderte lo antes posible o compartir tu experiencia con mis lectores si lo deseas.