domingo, 9 de octubre de 2016

¿DEBE UNA NIÑA DE 12 AÑOS RENUNCIAR A SU SUEÑO?

 La situación en la que un niño o una niña tiene que renunciar a su sueño, es un hecho muy triste, pero que el motivo de dicha situación tenga que ser, el sexismo que hoy por hoy sigue presente en el deporte, es más triste aún. Viviendo en una sociedad en la cual, las mujeres han demostrado ser tan capaces de cualquier cosa como los hombres, encontrándonos en una sociedad igualitaria en cuestión de derechos, es totalmente tercermundista que aún se den este tipo de circunstancias. Es muy duro que aún tengamos que vivir situaciones como la que conocí hace unos días.

 En la localidad de Benalmadena (Málaga) vive una chica de doce años, que lleva jugando al futbol desde que tenía siete. El sueño de esta joven, siempre ha sido llegar a ser una gran futbolista y hasta ahora ha conseguido demostrar que tiene todas las cualidades para llegar a serlo. Hasta ahora ha jugado al fútbol en el equipo de su localidad, pero en este momento se encuentra con la dificultad de que ya no puede avanzar porque los compañeros con los que jugaba al fútbol siempre dan el salto a equipos superiores completamente masculinos, mientras la sociedad en la que vivimos le recuerda, que ella no puede entrar en esos equipos por ser una chica y tiene que dejar de jugar al fútbol o quedarse en la misma situación de los cinco años anteriores.




 Esto me hace caer en la pregunta, ¿Quién somos para acabar con el futuro profesional en el fútbol de una chica? ¿Quién somos para decidir por ella? ¿Quién somos para decidir que el fútbol es solo para los chicos? pero sobre todo, ¿Quién somos para acabar con los sueños de una persona?

 Además del problema en el que no hay equipos para evolucionar en los que se puedan incluir a las chicas, dentro del mismo equipo, se produce una discriminación por parte de los compañeros al no querer pasarle la pelota y preferir perderla. De este hecho, podemos echarle la culpa principalmente a los entrenadores, por su falta de profesionalidad al permitir que esto ocurra principalmente y en segundo lugar, por su falta de humanidad, al dejar que se den, este tipo de hechos en su equipo, no castigándolos. 

 Al mismo tiempo, debemos culpar a los padres, pues no deben sentirse nada orgullosos de haber proporcionado a sus hijos una educación con un bajo contenido de valores basados en el respeto a los demás y centrados en la igualdad de derechos. Después nos quejaremos de vivir en una sociedad machista, pero si nos olvidamos de educar a nuestros hijos en una sociedad igualitaria nunca vamos a cambiar el mundo.

 La hermana de esta joven ha iniciado una petición en este link en el que pide firmas para poder conseguir, no solo que su hermana consiga seguir jugando al fútbol, sino comenzar a cambiar el mundo. Solo es un momento, por favor entra y firma, para ayudar a una niña a cumplir sus sueños, además de aportar un granito de arena a la lucha por cambiar el mundo. 

 Si has vivido alguna experiencia parecida o conoces alguna manera para ayudar a la protagonista de esta historia a cumplir su sueño, por favor compártela conmigo en pedagogiadehoy@gmail.com. Piensa que estamos hablando de un caso, pero que hay miles de niños y niñas que por algún tipo de discriminación y con un talento especial para algo, se quedan a las puertas de sus sueños, perdiendo sus ilusiones, solamente porque no cambiamos el mundo y permitimos que las injusticias pasen. 

jueves, 29 de septiembre de 2016

ACTIVIDADES PARA HACER AL AIRE LIBRE CON NIÑOS

 Actualmente, en la mayor parte de los casos, porque los padres trabajan y no tienen mucho tiempo libre para hacer actividades al aire libre con sus hijos, existe cierta tendencia a permitir que estos pasen demasiado tiempo jugando con el móvil, los videojuegos o la televisión. En otras ocasiones, el uso abusivo de estos elementos, viene determinado porque los padres no tienen suficientes ideas sobre qué hacer con sus hijos en el tiempo libre de estos.

 Antiguamente se jugaba más fuera de casa, costumbre que se ha ido perdiendo. Antiguamente se jugaba en la calle al escondite, la gallinita ciega o la pelota. Estas costumbres se han perdido. Además de apartar a tu hijo de la tecnología y disfrutar de hacer actividades al aire libre, le ayudarás con actividades que fomenten el ejercicio físico, lo que será doblemente saludable.

 Los juegos al aire libre hacen que se estimule el conocimiento del entorno, donde los niños ponen en funcionamiento todos sus sentidos. Además de ser favorables para mejorar las relaciones interpersonales, tanto si los juego son en familia como si son con amigos de su edad.




 Solo tienes que echarle imaginación, pero si no se te ocurre que hacer, no te preocupes porque a continuación te voy a dar una ideas de actividades que puedes hacer con niños fuera de casa, ya sea en el parque o en un día de campo. Estas actividades también son recursos muy divertidos para hacer fiestas de cumpleaños más originales. ¿Y lo mejor? que no es necesario gastar dinero, pues son maneras económicas de divertirte con tus hijos.


1. Carreras de sacos.

 Este juego puede llegar a ser muy divertido, como sacos puedes utilizar bolsas grandes de basura. Busca un terreno grande como el campo o el parque y la diversión está asegurada. Solo necesitas marcar una salida y una meta.


2. Limbo.

Solo necesitas un palo largo, puede ser una escoba o una fregona. Los participantes tienen que pasar por debajo sin tocar el palo y al ritmo de la música.


3. Carrera del huevo en una cuchara.

Cada jugador debe correr con una cuchara en la mano y un huevo cocido sobre ella. Debe llegar al final sin que se le caiga el huevo. Si esto sucede, debe recoger el huevo y comenzar de nuevo la carrera.


4. Búsqueda del tesoro.

Entierra tesoros en un jardín o campo y entrega unas palas. Puedes hacer unos mapas y dejar unas pistas para que sea más fácil encontrarlos.


5. Rayuela.

El tradicional juego de la rayuela, en el que solo necesitas una tiza para pintar en el suelo las lineas y los números. El juego empieza tirando una piedra pequeña en el cuadrado número 1 e intentando que la piedra caiga dentro del cuadrado sin tocar las líneas externas. Se comienza a recorrer la rayuela a pata coja sin pisar las rayas, guardando el equilibrio hasta que se llega al cuarto piso donde hay dos casillas y podemos apoyar los dos pies. Seguimos el número 6 a pata coja y nuevamente en el 7 y el 8 apoyamos los dos pies. Ahora hay que volver al número 1. Debemos saltar y darnos la vuelta sin pisar las rayas y deshacer el mismo camino hasta el número 1 donde nos agacharemos a por la piedra sin apoyar el otro pie.


6. El juego de la silla.

Coloca varias sillas formando un círculo, si hay 8 niños, debes colocar 7. Pon música y que los niños caminen en círculo por el exterior de la sillas. Cuando pares la música deben sentarse y el que no tenga silla quedará descalificado. Entonces retira una silla y comienza de nuevo. El jugador que quede sentado cuando solo haya una silla, será el ganador.



7. El teléfono roto.

Pide a todos que se coloquen en círculo. Un jugador dirá una frase rápidamente al oído, sin que nadie lo escuche, a la persona que tiene a su derecha y este se lo repetirá a la de su derecha hasta llegar al primero. Cuando esto ocurra debe decir la frase que dijo y la que llego a sus oídos. Cuanto más numeroso el grupo es más divertido, pues la frase suele cambiar tanto hasta el punto de no tener nada que ver.


8. Maquillaje a ciegas.

En fiestas de chicas puede ser muy divertido. Divide a todas en parejas y venda los ojos de una de cada pareja. Tendrá que maquillar a la otra con los ojos vendados. Después se decidirá quien lo ha hecho mejor.


9. El regalo.

Esta opción es más apta para fiestas de cumpleaños. Envuelve pequeños regalos, como golosinas por ejemplo. Cada regalo a su vez envuélvelo muchas veces, con muchas capas de papel de regalo. Los jugadores se sentará en círculo y se irán pasando el regalo rápido. Cuando la música se detenga, el jugador que lo tenga en sus manos deberá quitarle una capa hasta que uno lo abra y salga el regalo. Así hasta que todos tengan un regalo.


10. Pelucas, disfraces y fotos.

Coge unas pelucas, gafas de sol, sombreros y pañuelos. Puedes utilizar maquillaje también, comienza a distribuirlos, los los pañuelos o con sabanas puedes inventar vestidos o trajes. Puedes utilizar maquillaje también. Pueden salir unos disfraces caseros muy originales. Después realiza una sesión de fotos y que los participantes comiencen a posar, dales ideas sobre como colocarse. Después ve las fotos con ellos. Esta actividad es muy divertida para los niños.


11. Explota los globos.

Infla globos y con un hilo o una cuerda, ata uno al pie de cada jugador. Después entre ellos deben pisar y explotar el de los demás, sin que ellos exploten el suyo. Ganará el ultimo que quede con el globo intacto.


12. La guerra del agua.

Este juego es muy divertido pero apto para el verano solamente. Sirven globos, pistolas, cubos... Llénalos de agua y haz dos equipos, el juego consiste en mojar a los miembros del equipo contrario y ganará el equipo que este más seco.


13. La pesca.

Prepara unos cubos llenos de agua y coloca pelotas de ping pong. Cada jugador con una cuchara sujetándola con la boca, debe ir pescado todas las pelotas.


Todos estos juegos pueden realizarse entre amigos o entre la familia, adaptándolos siempre al número de participantes.

 Los fines de semana son ideales para realizar este tipo de actividades y sobre todo si hace buen tiempo. No solo apartarás a tu hijo de tanto consumo tecnológico, sino que reforzarás el vínculo que hay entre vosotros, la comunicación y el cariño, al mismo tiempo que disfrutareis de realizar actividades en familia.

 Si se te ocurren actividades diferentes a estas o quieres contarnos experiencias sobre juegos al aire libre realizados con tus hijos para compartirlas con otros padres, estoy deseando conocer vuestra idea. No lo dudes y escribe un email a pedagogiadehoy@gmail.com.


martes, 13 de septiembre de 2016

¿PROBLEMAS DE SUEÑO EN LA INFANCIA?

 Uno de lo problemas más frecuentes en los niños y los bebes suele ser la falta de sueño. En ocasiones, los niños padecen dificultad para conciliar el sueño o se despiertan buscando a los padres. Cuando son muy pequeños sufren una especie de ansiedad por la separación o miedo a estar solos. Es algo muy común, por lo que no te debes preocupar. A menudo, recibo consultas de diferentes padres a los que les preocupa este tema. Como digo siempre, es un problema temporal que igual que aparece, desaparece.

 ¿Cuándo se convierte en un problema el hecho de que tu hijo no duerma bien? Esto llega a ser un problema cuando se dan cuatro aspectos:
  • Consumes una gran cantidad de tiempo intentando que tu hijo se duerma.
  • Tu hijo se despierta en numerosas ocasiones durante la noche.
  • La falta de sueño repercute en la vida diaria de tu hijo.
  • Los padres no duermen bien porque tu hijo tampoco lo hace.

 Si te encuentras en una de estas situaciones, es urgente comenzar a poner un remedio. Si actuamos correctamente, pueden ser corregidos rápidamente.

 Cuando un niño tiene problemas para dormir, lo primero que debemos hacer, es intentar averiguar las causas. Lo más probable, es que duerma demasiado durante el día y que por ese motivo, por las noches no tenga sueño. También puede ocurrir en algunos casos, que los niños que están demasiado cansados por haber tenido una gran actividad, se sientan nerviosos y esto les dificulte la conciliación del sueño.

 En ocasiones pueden estar preocupados por algo, pero ya en edades más cercanas a la adolescencia, o quizás abusan del consumo de bebidas excitantes.
En otros casos, puede ocurrir que simplemente están acostumbrados a dormir demasiado tarde y es necesario cambiar esta costumbre, intentado que vayan a dormir antes. Obliga a tu hijo a tener una rutina, establece una hora de acostarse y levatarse, obligándole a cumplirla.

 Intenta siempre que a la hora de dormir se practiquen actividades relajantes como leer un libro y evita el uso de móviles o videojuegos, pues pueden ponerse más nerviosos y en consecuencia, esto dificultaría la conciliación del sueño.






 En ocasiones, los niños tienen pesadillas y esto puede causar miedo a dormir o a quedarse solos de noche. Es necesario tranquilizarlos, explicándo que no es real y que sus padres están ahí para no permitir que le ocurra nada, para que se sienta seguro. Si tu hijo está alterado por una pesadilla, intenta mantener la calma y no asustarte, a pesar de que grite. Espera a que se tranquilice y habla con el.

 Los problemas en el sueño son muy frecuentes y suelen ser ocasionales. Es una situación que cambia normalmente por si sola. Si no lo hacen debes acudir a un especialista ya que pueden interferir en su desarrollo escolar al sentirse más cansados.

 Y la pregunta más importante que se plantean los padres en estos casos es, ¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a dormir mejor? 

 El primer paso, como comentaba anteriormente, es establecer una rutina, un horario inalterable para acostarse y levantarse. Con un periodo de tranquilidad antes de ir a la cama para que tu hijo se relaje. Para ello escoge actividades relajantes, como leer un libro o escuchar música especial para dormir. Un baño o tomar algo de beber caliente puede ayudar también a conciliar el sueño. Se cariñoso pero ponte serio con la hora de dormir.

 Puede ayudar ir con el a su cama y contarle una historia bonita, para que se quede dormido pensando en algo agradable. En esta actividad debes emplear entre 10 y 30 minutos, no más. Esta actividad es muy importante, dedicarle ese momento es esencial, pero no debe durar más de lo necesario. Si consigue alargar este tiempo pidiéndote otra historia u otro baso de agua, sabrá que puede alargar este proceso y dormirse más tarde.

 Asegúrate también de que haya ido al baño antes de acostarse para que esto no sea un problema y le impida dormir o sea el motivo de que más tarde se despierte y no pueda dormir de nuevo.

 Evita las actividades físicas como correr y saltar para que no este demasiado activo, así se sentirá relajado para conciliar el sueño.

 Nada de historias de terror o películas a la hora de dormir o se acostará más estresado, no podrá dormir o tendrá pesadillas.

 En el caso de los bebes, es recomendable cuando comienzan a comer comida sólida, retirarles en pecho o el chupete, ya que sino, cuando despierten durante la noche, te lo van a pedir. Para calmar la ansiedad de estar separados, es muy efectivo el uso de un peluche o un paño suave para dormir. Si se acostumbran a quedarse dormidos en brazos, no lograrán conciliar el sueño de otra manera siendo totalmente dependientes de ti para dormir y si se despiertan encontrándose solos, llorarán y te despertarán. Un bebe puede aprender a quedarse dormido solo y sin ninguna ayuda. Si asocia esta actividad con ser abrazado, no dejará de llorar hasta que lo cojas en brazos y se quede dormido, porque asociará los brazos al acto de quedarse dormido. Todo esto hará que cuando se despierte de noche llore y no te deje dormir.

 Si llora, no lo ignores, acude a ver que pasa, si necesita que le cambies los pañales o tiene hambre, acarícialo para que note tu presencia y deja que duerma por sí solo. Esto hará que tanto él como vosotros, durmáis mejor. 

 Si no funciona ninguna de estas soluciones, acude a tu medico de familia o a un psicólogo infantil, pues podrán ofrecerte consejos muy útiles. Si has padecido algún problema con tus hijos a la hora de dormir y lo has solucionado de una manera muy eficaz y te gustaría compartirlo con otros padres para ayudarlos o quieres hacer alguna consulta de otra temática, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y te contestaré lo antes posible.





martes, 30 de agosto de 2016

COMO LLEVAR MEJOR LA VUELTA AL COLE


 El verano termina y hay que volver al cole. Esto no solo supone un cambio de costumbres para los padres, sino también para los hijos. En ocasiones, se nos olvida que para ellos también es un a situación que se vive con estrés. 

 Para asumir mejor la vuelta al cole, ya que esto supone un cambio importante para todos en casa tras las vacaciones, comienza a hacerte a la idea una semana antes y a que tus hijos empiecen a adquirir de nuevo las rutinas, como acostarse temprano, pues si no después se te juntará todo y será mucho más difícil llevarlo todo. Además para tus hijos será mucho menos traumático acostumbrase de nuevo. Abandonar el periodo de ocio que supone el verano para volver a la rutina. No es necesario hacerlo mucho antes de una semana.




 Comenzar a hablar una semana antes de lo que supone el nuevo curso y el cambio en las costumbres es lo más apropiado, antes es innecesario. Prepara el material con tus hijos, con esto nos referimos tanto a la compra de los libros y todo lo necesario, como a forrar estos, preparar la mochila, el uniforme, etc. También es importante saber como se sienten y que piensan de la vuelta al colegio. Todo esto ayudará a la adaptación y preparación para el cambio. No es necesario cargar a los niños de obligaciones porque hay que dejar que disfruten de su infancia, pero si volver a marcar unas normas y horarios, como para cenar, dormir, estudiar, actividades extraescolares, deporte y tiempo de ocio.

 Según los psicólogos, salir a pasear y pasar por delante del centro escolar, comentando los cambios que van a llegar, unos dias antes, también ayuda a comenzar esta etapa de preparación y que el primer día no sea tan impactante el cambio de entorno.

 Es importante tener en cuenta las características individuales de cada niño, estas medidas se acentúan más si se va a cambiar de centro. En este caso se debe intentar motivar para que entable un acercamiento a otros niños favoreciendo la amistad, inculcando valores como el compañerismo y el respeto.

 En otros momentos, hemos comentado que en el entorno escolar, el profesional debe inculcar valores para evitar el bulling o acoso escolar. Esta labor no solo es una iniciativa que deben adoptar los profesores, ya que si desde casa los padres no inculcan valores educativos en sus hijos en contra del acoso escolar, la labor de estos no servirá para nada, pues es un trabajo en equipo. Educa a tus hijos inculcándole la importancia del respeto a los demás, el compañerismo y el entendimiento de que todos somos distintos.

 Si tu hijo llora en el momento de dejarlo en la escuela, no tienes que evitar que llore, déjale expresar sus emociones, seguramente en una semana se acostumbrará y dejará de llorar. Si lo has preparado antes para este momento y has hablado de ello, es más probable que no lo haga, pero si aún así rompe a llorar, sentirás un poco de angustia y es lógico, pero tiene que acostumbrarse.

 Para algunos niños la vuelta al cole es una intriga e incluso estresante. Saber quién será su próximo profesor o si sus amigos del año pasado estarán ahí. Para otros no lo es absoluto y lo viven con total normalidad. Interesarte por saber como lo vive tu hijo y hablar de ello puede ser muy positivo. Así le ayudaremos a no vivir ese momento con tanta ansiedad.

 Tranquiliza a tus hijos explicando que si esos amigos del año pasado no están, no pasará nada porque tendrá la oportunidad de conocer nuevos amigos. Siempre busca el lado positivo de todo.

 Igual que nosotros al volver de las vacaciones sentimos el llamado síndrome postvacacional, ellos también tienen su periodo de adaptación y pueden sentirse al principio con una sensación de cansancio, lo que hace que les cueste más volver a la rutina. En estos casos, a veces aparece un comportamiento nervioso o agresivo. Para evitar esto, la comunicación es lo más importante.

 Evita cargar demasiado las mochilas, en ocasiones no nos damos cuenta y esto puede provocar futuras lesiones o fuertes dolores de espalda.

 Ayúdales con los deberes, sobre todo los primeros días, pues puede costarle mucho trabajo coger de nuevo la dinámica, si te pones con el será mucho menos aburrido. Si las cosas no salen bien a la primera, mantén la calma y anímales a intentarlo de nuevo. No olvides elogiarles siempre que hagan algo bien y así facilitarás que esa actitud se vuelva a repetir.

 Realizar un deporte o actividad física ayudará a expulsar el estrés. Evita los tiempos prolongados viendo la televisión. Vigila su dieta, que beban bastante agua.

 Ayuda a tus hijos a organizarse, a preparar su agenda y estructurar su tiempo y sus tareas.

 Premiar los buenos comportamientos y castigar los malos siempre ha funcionado. Si todo va bien prometer una excursión, ir al cine o alguna actividad de ocio, da buen resultado. Si las cosas van mal castigar sin videojuegos o sin televisión también da buen resultado.

 Con estos consejos espero que la vuelta al cole sea mucho más llevadera. Si tienes aluna consulta que hacer o te gustaría compartir con otros padres como haces para que tu vuelta al cole sea mucho mejor, no lo dudes y escribe a pedagogiadehoy@gmail.com.






domingo, 14 de agosto de 2016

¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR CUANDO NUESTROS HIJOS MIENTEN?


 El tema de hoy, va dedicado a Pedro, un padre preocupado porque su hijo a comenzado a mentir y que recientemente, se ha puesto en contacto conmigo vía email. He decidido compartir esta experiencia, para ayudar a otros padres preocupados por el mismo tema.

 Estimado Pedro, esto es muy normal, algunos niños en alguna etapa de su vida, comienzan a mentir.

 La cuestión que suele preocupar a los padres, suele ser como reaccionar con sus hijos cuando descubren que la mentira se convierte en una costumbre. Para responder a esta pregunta, antes es más importante entender porque mienten los niños.






 Siempre hablo de que los niños aprenden por imitación y de que somos un modelo a seguir, con esto quiero decir que los padres no deben mentir delante de ellos, si no desean que sus hijos adopten esta conducta.

 Los niños menores de tres años no mienten o al menos no tienen la intención de contar cosas que no son verdad. Cuando dicen algo que no es cierto, para ellos si lo es, aún no tienen percepción de qué es mentira y qué es verdad.

 Las mentiras pueden aparecer entre los 3 y los 5 años, pero con esta edad los niños no son conscientes de lo que es mentir, para ellos las mentiras son parte de un juego o de una fantasía. Esto es muy normal en esta etapa de la infancia y no se le debe dar importancia.



 
 
 
 Los niños comienzan a mentir a partir de los 5 años, normalmente por motivos de inseguridad o de falta de autoestima. Pero no son conscientes de que mentir sea incorrecto. En ocasiones, las mentiras son consecuencia de querer evitar un castigo, porque imitan a otras personas o porque el nivel de exigencia de los padres es alto y tienen miedo a decepcionarlos. En otras ocasiones, las mentiras pueden ser utilizadas para llamar la atención o conseguir afecto.

 ¿Y cómo actuamos cuando vemos que nuestros hijos mienten?

 No te eches las manos a la cabeza y primero intenta averiguar por qué miente tu hijo.  Si no puedes hacerlo y la situación se te escapa de las manos, acude a un profesional para que pueda tratar a tu hijo, pero seguramente, puedes solucionarlo más fácilmente de lo que imaginas. Dale importancia a la comunicación y escucha a tu hijo.

 Lo más importante es no mentir a tu hijo y no hacerlo a otras personas delante de él, ya que aprenden por imitación y los adultos tenemos que dar ejemplo. De lo contrario, no entenderá que mentir está mal.

 Otro factor importante para que tu hijo no sienta la necesidad de mentir, es crear un clima de confianza en el que sienta que puede contarte cualquier cosa. Si no es así, sentirá la necesidad de mentir para evitar un castigo. Es importante que tu hijo sepa que puede recurrir a ti si necesita ayuda en una situación aunque haya actuado mal.

Explica a tu hijo la diferencia entre la verdad y la mentira, esto cobra especial importancia cuanto más pequeño sea tu hijo. Es importante que entienda las consecuencias negativas que pueden tener las mentiras.

 Alaga a tu hijo cuando diga la verdad a pesar de existir el riesgo por hacerlo, de ser castigado y haz hincapié en la importancia de la honestidad. Educar a tu hijo en los valores que van a definir su personalidad a una edad temprana es muy importante.

 Con estos consejos, no deberías tener problemas con tu hijo para evitar que diga mentiras. De lo contrario, si el problema va más allá, debes acudir a la consulta de un profesional con tu hijo para profundizar más en el origen del problema.

 Si tienes alguna consulta que hacer o deseas compartir una situación que has vivido en casa y como la solucionaste para ayudar a otros padres, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y me pondré en contacto contigo lo antes posible.



domingo, 24 de julio de 2016

¿CUÁLES SON LAS CUALIDADES PRINCIPALES QUE DEBE TENER UN BUEN DOCENTE?


 El tema de hoy, está centrado en la gran responsabilidad que tienen los profesionales de la educación en la actualidad y de la que en ocasiones, no son conscientes, olvidando desarrollar una serie de cualidades imprescindibles que deben existir.

 En la universidad, fui afortunada al ser alumna de Juan Manuel Esteve, gran pedagogo e investigador que en paz descanse, quien me hizo ver, que uno no nace con la capacidad para ser bueno para algo, sino que tu entorno es quien te ayuda a adquirir las habilidades necesarias para que algo se te de mal o se te de bien. En este caso, el profesor exponía como ejemplo, el método a través del cual le habían enseñado matemáticas. Afirmaba ser malo para las matemáticas porque le habían hecho malo para ellas, pues cada vez que se equivocaba, el profesor le daba un golpe con una regla en las manos. Al escuchar esta historia me sentí muy identificada pues, asombrosamente, a pesar de de la diferencia de años y de pertenecer a otra época, yo también tuve una profesora que tenía un desagradable método para enseñar las matemáticas, por lo que soy consciente de que fui mala para ellas desde que aquella señora me intentaba enseñar las tablas de multiplicar. Esta claro que si el profesor presenta de una manera amena el contenido, puede despertar el interés del alumno pero si no lo hace de la manera adecuada, puede ser el culpable del fracaso del alumno.

 Hoy en día, los profesores deben ser muy conscientes de que todo acto y toda palabra es muy importante, pues su forma de actuar, no solo tendrá consecuencias en el futuro académico de sus alumnos, sino en el desarrollo de su personalidad. Por lo que el profesor debe ser consciente de la gran responsabilidad que tiene entre sus manos y ser profesional a la hora de tratar a sus alumnos.

 Todos hemos encontrado profesores que no saben enseñar y profesores que son muy buenos. Cuando encontramos el primer caso, el problema es más grave de lo que parece. Los tiempos van cambiando y es necesario ir adaptándose a el, evolucionando. Si no sabemos como hacerlo no es un problema, podemos recurrir a expertos y a la formación continúa. Podemos someternos a un sistema de reciclaje formativo para adaptarnos a los nuevos tiempos educativos. Por el contrario, tenderemos a encerrarnos en el prototipo antiguo de profesor que se sienta e imparte un discurso, donde los alumnos no escuchan y no aprenden nada.

 Pero no vamos a hablar de los errores de los docentes, sino de las cualidades que no deben faltar en una importante figura educativa. ¿Cuáles son las cualidades principales que debe tener un buen docente? 

 Un buen docente es responsable. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que si establecemos unas normas dentro del aula, seamos también responsables y seamos un  ejemplo para nuestros alumnos. Pongamos un ejemplo, si no permitimos comer chicle en clase, no debemos comer chicle o lo que estamos enseñando es inútil. Es un ejemplo muy simple, pero aplicable a cualquier situación.

 Un buen docente es flexible. Con este nos referimos a que no hay que ser estructurado y ceñirse al programa, sin desviarse de lo que tiene planeado para la clase. Si hay que hacer un stop porque algo no es comprendido por los alumnos, se puede improvisar, poner un ejemplo, realizar alguna actividad diferente o hacer partícipes a los alumnos de la explicación.

 Un buen docente se preocupa. El buen profesor, se preocupa de que sus alumnos alcancen el éxito, interesándose por sus personalidades y sus intereses, para poder conectar con ellos. Fomentando siempre el trabajo en grupo entre los alumnos y la buena relación entre estos, fomentando valores de igualdad y respeto.

 Un buen docente es compasivo. Esto no quiere decir que apruebe a todos los alumnos, sino que entiende que los alumnos tienen problemas e intenta ayudarles a resolverlos.

 Un buen docente es cooperativo. Esto quiere decir que un buen profesional de la docencia no trabaja individualmente, sino que trabaja en equipo, en continua cooperación con otros docentes y con los padres de los alumnos.

 Un buen docente es creativo. Esto se refiere a que debe tener la capacidad para idear nuevas maneras de atraer la atención de los alumnos y despertar en ellos un interés por lo que se les enseña, haciendo que las clases sean cautivadoras y dinámicas.

 Un buen docente es dedicado. En ocasiones, hay que destinar tiempo fuera del horario lectivo ha encontrar nuevos métodos de enseñanza y dinámicas para que los alumnos no se aburran.

 Un buen docente es empático. Un buen educador, debe saber ponerse en el lugar de los alumnos y ver las cosas desde su perspectiva. Es un aspecto esencial para ayudarles a alcanzar el éxito.

 Un buen docente es decidido. Es decir, que está dispuesto a hacer todo lo posible con tal de alcanzar sus objetivos, si esto implica que sus alumnos reciban la mejor educación posible.

 Un buen docente es cautivador. Tener la habilidad de mantener la atención de un aula llena de alumnos y ser capaz de mantenerla es muy difícil, por lo que es necesario que se creen lecciones divertidas, innovadoras y dinámicas, para que los alumnos estén continuamente motivados.




 Un buen método de enseñanza logra que un aprendizaje sea permanente y no que el alumno memorice una lección, la escriba en un examen y la olvide posteriormente.

 Es obvio que enseñar no es fácil, la tarea de un profesor es muy difícil y es admirable. Pero es necesario evolucionar continuamente en los métodos didácticos adaptándolos a los tiempos de hoy y no quedándonos en los sistemas antiguos, basados en la mera transmisión de conocimientos, sino centrados en el desarrollo integral de la persona. Para ello es importante empezar a transmitir ciertos valores desde una temprana edad, como evitar el racismo o acoso escolar, implantando tareas de socialización basadas en el respeto.

Si tienes un problema a la hora de enseñar y no sabes como solucionarlo, quieres innovar en tus clases y no se te ocurre como o has desarrollado un interesante método de enseñanza en el aula y deseas compartirlo con otros profesionales, no dudes en escribir a pedagogiadehoy@gmail.com y contestaré lo antes posible. Entre todos es posible modificar los métodos didácticos.



domingo, 10 de julio de 2016

QUÉ HACER CUANDO SABEMOS QUE NUESTRO HIJO TIENE SÍNDROME DOWN


 Esta semana he comenzado una nueva experiencia trabajando con chicos con síndrome down y quisiera dar mi apoyo a través de este blog o de mi email, para aquellos padres que no saben donde acudir o como reaccionar cuando descubren que su hijo tiene síndrome down o cualquier otra discapacidad. Informar de que la Asociación Down España pone a vuestra disposición toda la información y ayuda que podáis necesitar, solo tenéis que acudir a la sede que podéis encontrar en vuestra ciudad. En el momento en el que uno recibe la noticia de que su hijo tiene síndrome down, lo mejor es acudir a la asociación para que te orienten sobre como actuar y los primeros pasos que debes dar.

 Empecemos definiendo qué es el síndrome down. Las células del cuerpo humano tienen 46 cromosomas, divididos en 23 pares. El síndrome down o también llamado síndrome del par 21, es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra en el par 21. Por lo que no es una enfermedad sino una alteración congénita. ¿Por qué se produce el síndrome down? No tiene causa, ni se puede evitar. Esta alteración congénita se produce espontáneamente en una de cada 600 concepciones en el mundo. Lo único que se ha encontrado como factor común es la edad avanzada de la madre o en muy pocos casos factores de herencia. 

 A pesar de que las personas con síndrome down muestran unas características comunes, cada persona es singular con una apariencia, personalidad y habilidades diferentes. Si eres padre o madre de un bebe con síndrome down, Down España pone en tu mano la siguiente guía. Te será de gran ayuda.

 Se calcula que en España hay unas 36.000 personas con síndrome down y unos seis millones en el mundo. Lo interesante es que hoy en día en 90% acuden a una escuela ordinaria, por lo que se está consiguiendo la integración en la educación primaria y formación profesional, pues su proceso mental es igual solamente que más lento. En este caso si necesitan un apoyo centrado en sus habilidades y sus necesidades, estimulándolo y motivándolo, de una manera acorde a sus necesidades.

 Aunque los esfuerzos de las asociaciones han logrado mucho, queda mucho trabajo por hacer. En ocasiones las asociaciones se ven limitadas a prestar más ayuda por falta de fondos.

 Algunas personas creen que existen diferentes grados. Lo que es erróneo. Lo que ocurre es que la trisomía del par 21 produce diferentes alteraciones genéticas según la persona en las áreas cognitiva, lingüística o motora. Tampoco el grado en el que muestre más características físicas, determina su grado de discapacidad intelectual.

 ¿Tengo que tratar a mi hijo de diferente manera? Desde las asociaciones se intenta desarrollar su autonomía e independencia. En algunos casos, las familias tienden a protegerlos tanto que les hacen todo y los llevan y los recogen si tienen que ir a algún sitio. Se vuelven cómodos en estos casos y se acostumbran cuando a veces pueden hacer mucho más y desarrollarse. En estos casos no les hacemos ningún favor. Por ejemplo si no puede abrir la botella, si se la abres no le haces ningún favor. Debe aprender a abrirla y sino puede, el mismo debe saber pedir ayuda. Así le estaremos preparando para la vida. Muchos chicos con sindrome down son capaces de coger el autobus e ir solos a los sitios, comprar, ir al cine... pero si los metemos en una burbuja, no les protegemos, sino les perjudicamos más. En el proyecto en el que participo actualmente, se intenta lograr su máxima independencia, aprender a leer y escribir, operaciones sencillas con euros y la identificación de estos, entre otras muchas actividades enfocadas a conseguir en el futuro una independencia o un trabajo.

 Otro error que suele aparecer, es tender a tratar a adultos con síndrome down como niños cuando no lo son. Se les debe mostrar que son adultos y no justificar un comportamiento infantil. Así les estaremos ayudando a lograr una mayor autonomía.

 El deporte suele ser una actividad con un fuerte grado estimulante, pues algunas personas afectadas por síndrome down, llegan a ser grandes deportistas. Además de lograr una gran estimulación a nivel de mejora de la autoestima y aceptación social, mejorar las habilidades sociales entre otras ventajas, evitamos problemas de sobrepeso.

 Actualmente existe el proyecto de las viviendas compartidas, en las que viven en un piso chicos con síndrome down y estudiantes sin síndrome down, con el objetivo de que tengan amigos y una vida totalmente normal. Claro que para llegar a este gran logro, hay que trabajar previamente centrándonos en lograr su mayor independencia.

 Aunque hoy por hoy algunos empresarios se muestran reacios a emplear a una persona con síndrome down, cada vez son más las empresas que contratan personas con esta trisomía por suerte. 

 En Otoño de este año, se estrena la película "La historia de Jan", una historia real, un Boyhood a la española. Este proyecto comienza con la experiencia de dos padres al tener a Jan y querer dar su apoyo a otros padres contando su experiencia. Jan nació el 4 de noviembre de 2009 y desde ese día la vida de sus padres cambió. Esta historia real, ayudará a muchos padres. ¿Impacientes por el estreno verdad?

 Si tienes un hijo afectado por síndrome down o cualquier otra afección y necesitas hacer una consulta o tienes una experiencia que te gustaría compartir para dar tu apoyo a otros padres, escribe a pedagogiadehoy@gmail.com. Te responderé lo antes posible.